Qué es ISA: el nuevo asistente de velocidad inteligente de la DGT

qué es Isa, el asistente de velocidad inteligente

El ISA (Intelligent Speed Assistance) es una de las tantas iniciativas tomadas por la DGT para garantizar la conducción segura a través del control de la velocidad. Todos los vehículos homologados desde 2022 y los vendidos desde 2024 deberán contar con este sistema según lo establecido en Bruselas.

El Asistente de Velocidad Inteligente es un software que estará integrado al automóvil y obligará a los conductores a reducir la marcha cuando se está excediendo la velocidad indicada para cada tipo de vía.

Esta resolución no solo está impulsada por la Dirección General de Tráfico, sino también por el Consejo Europeo de Seguridad en el Transporte (ETSC). El objetivo es disminuir el número de accidentes y garantizar una conducción segura tanto para quienes están en el coche como los peatones.

En la actualidad muchos vehículos cuentan con sistemas de aviso, o incluso algunos fabricantes han decidido alinearse con las metas de la UE fabricando coches que no superan los 180 km/h como Renault o Volvo. Sin embargo, este sistema es parte de un esfuerzo institucional conjunto para fomentar las buenas prácticas y la seguridad en la carretera. Este sistema va de la mano de los sistemas ADAS de seguridad que llevan los coches, unos Sistemas Avanzados de Asistencia a la Conducción que mejora la seguridad tanto del conductor como de los ocupantes.

¿Cómo funciona el Asistente de Velocidad Inteligente?

El Asistente de Velocidad Inteligente es un software que se sirve del GPS del automóvil así como otros sensores y, a través de una cámara interior, interpreta las señales de tráfico. La cámara se localizará generalmente en la parte posterior del espejo retrovisor y será la encargada de leer las señales en cada tramo.

De esta manera, el sistema puede alertar al conductor en caso de exceso de velocidad a través de una señal óptica, háptica o audible. Al detectar una diferencia entre la velocidad del vehículo y la de la señal, el ISA indicará la velocidad adecuada en el cuadro de la instrumentación. En algunos casos, el sistema puede llegar a reducir la velocidad del vehículo automáticamente.

Así, este complemento no permite superar el límite de velocidad establecido por las señales de tránsito. Por ahora este sistema cuenta con un botón con el que el conductor puede desconectar el software, principalmente porque tanto fabricantes como asociaciones entienden esta normativa como una limitación de las libertades individuales. De acuerdo a lo confirmado por la DGT, en el futuro no se desestima que esta opción para desactivar el sistema no sea posible.

El sistema tiene tres modalidades de funcionamiento: función pasiva, semiactiva y activa. La diferencia entre cada una está en el nivel de interacción que tenga el sistema con el conductor. Esto es posible porque el software está conectado tanto con el motor como con el acelerador.

La función pasiva simplemente avisa al conductor cuando excede la velocidad permitida a través de una señal visual o sonora, siendo la opción que da más libertad al conductor para que pueda reducir la velocidad.

En la función semiactiva el sistema interpreta la señal de tráfico y, al detectar un exceso de velocidad, inhabilita la función del acelerado. La función activa, que es la que más interfiere en la conducción, reduce la velocidad del coche automáticamente para adaptarse a los límites establecidos.

¿Por qué se implementa ISA?

El Asistente de Velocidad Inteligente es una de las normas que se implementarán durante el 2022 para reducir el nivel de siniestralidad de la conducción en la UE. Este sistema forma parte de un conjunto de asistentes de conducción como la cámara trasera con detección de tráfico cruzado; el detector de fatiga y somnolencia con detector de pérdida de atención; la frenada de emergencia; la alerta de cambio involuntario de carril; el bloqueo del vehículo con alcoholímetro; la caja negra; y la alerta de cinturón en las plazas traseras. Estos asistentes, que para muchos son conocidos porque ya están implementados en los vehículos, pasarán a ser obligatorios por ley.

De acuerdo a las cifras de la UE, la aplicación de estas tecnologías en la conducción ayudarán a disminuir de forma considerable los accidentes de tráfico. En concreto, el Parlamento Europeo estima evitar hasta 25.000 muertes y más de 140.000 heridos graves en Europa durante los próximos 18 años.

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